El precio de un artículo de segunda mano se calcula en dos pasos: primero se toma su PVP de referencia, el precio al que se vende nuevo hoy, y después se aplica un coeficiente según el estado real del artículo. El resultado es un precio de partida que luego se ajusta mirando anuncios parecidos ya publicados, no una cifra definitiva.
El punto de partida: el PVP de referencia
Todo precio de segunda mano parte de un número conocido: cuánto cuesta ese mismo artículo nuevo ahora mismo. A ese número lo llamamos PVP de referencia, y es distinto del precio al que tú lo compraste, que puede ser más antiguo o corresponder a una oferta que ya no existe.
Si el artículo viene de una caja de devoluciones, ese dato ya está resuelto: el albarán que llevamos dentro de cada caja lista cada artículo con su PVP de Amazon el día de preparación. Solo tienes que copiar esa cifra. En la guía sobre el albarán dentro de la caja explicamos qué más incluye y cómo comprobarlo al abrir.
Si no tienes esa referencia a mano, busca el mismo modelo en la web del fabricante o en la tienda donde se vende nuevo y anota el precio actual. Con marcas conocidas es un dato fácil de encontrar en pocos minutos.
El estado, el segundo número
El PVP de referencia es el mismo para todos los artículos idénticos. Lo que cambia el precio final es el estado, y ahí es donde muchos vendedores se equivocan: ponen el mismo precio a un artículo precintado y a uno usado con marcas, y luego no entienden por qué el segundo no se vende.
Esta tabla da un punto de partida por estado. Son coeficientes orientativos, no un dato de mercado: sirven para publicar el primer anuncio y se afinan con lo que veas vender de verdad.
| Estado del artículo | Coeficiente sobre el PVP de referencia | Qué mirar antes de fijarlo |
|---|---|---|
| Nuevo, con el precinto cerrado | 50 % a 65 % | Que el precinto no esté roto ni reabierto |
| Abierto, sin usar, con caja | 40 % a 50 % | Que estén todos los accesorios originales |
| Revisado, funciona, sin caja o con marcas leves | 25 % a 40 % | Marcas estéticas, accesorios que faltan |
| Funciona, pero le falta un accesorio no esencial | 20 % a 30 % | Qué accesorio falta y si se puede reponer suelto |
| Con un fallo menor conocido y declarado | 10 % a 20 % | Que el fallo esté descrito con claridad en el anuncio |
Cuanto más conocida es la marca, más cerca del tope de cada franja se puede fijar el precio, porque hay más gente buscando ese modelo en concreto. Un artículo de una marca poco conocida, aunque esté precintado, suele quedarse en la parte baja de su franja.
Ajustar con la competencia real
El coeficiente por estado da un número de partida, pero el precio que de verdad funciona es el que compite con lo que ya hay publicado. Antes de subir tu anuncio, busca el mismo modelo en la plataforma donde vayas a vender y mira los anuncios activos, no solo el primero que aparece.
Tres cosas que conviene mirar en esos anuncios:
- Cuántos días llevan publicados. Si un precio parecido al tuyo lleva semanas sin venderse, ese precio es más alto de lo que el mercado paga.
- En qué estado están descritos. Compara solo con artículos en un estado similar al tuyo, no con el más barato de todos si ese está peor.
- Si incluyen envío o no. Un precio con envío incluido no es comparable directamente con uno que no lo incluye.
Con esa información, tu precio final puede quedar un poco por encima o por debajo del coeficiente de la tabla. La tabla te da el punto de salida; la competencia real te da el ajuste.
Deja un margen para negociar, no para regalarlo
En la mayoría de plataformas de segunda mano se negocia. Si publicas exactamente al precio mínimo que aceptarías, cualquier oferta a la baja te obliga a decir que no y la conversación se enfría. Es más práctico publicar un poco por encima de tu mínimo real y tener claro, antes de contestar el primer mensaje, cuál es esa cifra mínima.
Ese margen no debería ser grande. Un precio inflado para dejar espacio a negociar aleja a quien ya conoce el precio real del artículo y solo alarga los días que tarda en venderse.
Cuándo no compensa poner precio individual
Hay artículos donde el PVP de referencia es tan bajo que el tiempo de hacer fotos, escribir el anuncio y contestar mensajes no compensa el precio que se puede pedir. Un cable, un adaptador suelto o un accesorio de pocos euros entran en esta categoría casi siempre.
La alternativa es agruparlos en un lote: varios artículos de PVP bajo juntos, con un único precio y un único anuncio. Se vende más despacio que un artículo con demanda propia, pero reduce a una sola vez el trabajo de publicar varias unidades sueltas que, cada una por separado, no valdrían el tiempo dedicado.
Un ejemplo con dos artículos de la misma caja
Imagina que de una caja de electrónica sacas unos auriculares con un PVP de referencia de 60 € y un cargador con un PVP de 15 €. Los auriculares están precintados: aplicando el coeficiente de la tabla, el precio de partida queda entre 30 y 39 €, y si al buscar el mismo modelo ves anuncios similares vendidos alrededor de 32 €, ese es tu número. El cargador, con un PVP de 15 €, entra mejor en un lote junto a otros accesorios pequeños que sueltos con su propio anuncio.
Las cifras de este ejemplo son inventadas para explicar el método; cada artículo y cada caja dan un resultado distinto. Si prefieres tasar la caja entera antes de fijar precios artículo por artículo, la guía sobre cuánto vale una caja de devoluciones explica el método de 20 minutos con el mismo punto de partida: el PVP del albarán y el estado real de lo que trae.
