Probar un robot aspirador devuelto antes del primer uso se hace en cinco pasos: revisión visual, carga completa, limpieza de sensores y cepillos, un primer recorrido de prueba y, si va a usar aplicación móvil, la vinculación a tu cuenta. Con eso detectas casi cualquier fallo antes de dejarlo suelto por casa sin vigilancia.
Revisión visual antes de cargarlo
Con el robot boca abajo sobre una superficie plana:
- Ruedas: giran libres, sin pelos ni hilos enredados en el eje.
- Cepillo central: cerdas presentes en toda su longitud, sin cortes ni pelos apelmazados que lo bloqueen.
- Cepillos laterales, si los tiene: bien sujetos y sin puntas rotas.
- Sensores de caída, normalmente en la base junto a las ruedas: sin polvo grueso ni pegatinas de protección de fábrica que a veces se olvidan de retirar.
- Depósito de polvo: cierra bien y el filtro está colocado, no perdido en la caja.
- Parte superior: sensor de navegación o cámara, si el modelo lo lleva, sin arañazos que tapen la lente.
Si falta un cepillo lateral o el filtro no está, no es motivo para descartar el robot, pero sí para anotarlo y comprobar si se puede comprar la pieza suelta antes de dar por buena la revisión.
Carga completa y primer encendido
Conecta la base de carga a la corriente y coloca el robot encima, alineando los contactos metálicos de la base con los de la parte inferior del robot. La luz de estado tiene que cambiar a modo carga en los primeros segundos; si no lo hace, limpia los contactos de ambas piezas con un paño seco antes de repetir. Deja que cargue al cien por cien sin usarlo, aunque el fabricante diga que puede empezar a limpiar con menos batería: para la prueba interesa partir de la carga máxima.
Cómo comprobar la batería de verdad
- Con la carga al cien por cien, ponlo a limpiar una habitación despejada, sin muebles pequeños ni cables por el suelo, para no mezclar un fallo de navegación con uno de batería.
- Déjalo trabajar sin interrumpirlo y anota cuánto tiempo pasa hasta que vuelve solo a la base o se detiene.
- Como referencia orientativa, un modelo de entrada suele rondar una hora de limpieza continua; si el tuyo vuelve mucho antes en una superficie despejada, la batería ha perdido capacidad respecto a la que tenía de fábrica.
- Comprueba también que, al volver a la base, retoma la carga sin problema y que si lo mandas a limpiar otra vez más tarde, recuerda parte de lo ya limpiado en modelos con mapa.
Sensores, navegación y primer recorrido
Ya con batería, haz un primer recorrido en una habitación con algún obstáculo bajo, como una pata de silla o un cargador en el suelo. Fíjate en tres cosas: si frena o rodea el obstáculo antes de chocar, si detecta el borde de un escalón o desnivel sin caerse, y si al terminar, el patrón de limpieza cubre la habitación entera o deja zonas repetidas y otras sin pasar.
| Comprobación | Qué hacer | Señal de fallo |
|---|---|---|
| Ruedas y cepillos | Girar a mano y revisar a ojo | No giran libres o están bloqueados por pelo |
| Carga | Colocar en la base y esperar la luz de estado | No entra en modo carga o tarda mucho en encender |
| Batería | Limpieza completa desde carga al cien por cien | Vuelve a la base mucho antes de lo esperado |
| Sensores de caída | Recorrido cerca de un escalón o desnivel | Se cae o no frena a tiempo |
| Detección de obstáculos | Recorrido con una pata de mueble o un cable | Choca de frente sin frenar ni rodear |
| Navegación | Observar el patrón de limpieza completo | Deja zonas sin pasar o repite las mismas varias veces |
Vinculación a la aplicación y cuentas del dueño anterior
Si el modelo se controla desde una aplicación móvil, este paso es tan importante como la batería. Antes de vincularlo a tu cuenta, restablécelo de fábrica desde el propio robot, normalmente manteniendo pulsado un botón físico durante varios segundos hasta que la luz parpadea de una forma distinta. Un robot que llega ya vinculado a la cuenta de un dueño anterior puede impedirte añadirlo a la tuya, o arrastrar un mapa de una casa que no es la tuya y limpiar mal hasta que aprende el plano correcto. El proceso, y qué hacer si el equipo sigue pidiendo una cuenta que no es la tuya después de restablecerlo, lo explicamos paso a paso en la guía sobre restablecer de fábrica dispositivos devueltos.
Una vez vinculado, deja que haga un primer mapeado completo de la casa sin interrumpirlo, aunque tarde más que las limpiezas siguientes. Es la referencia que va a usar cada vez que limpie a partir de ahora.
Depósito, filtro y limpieza tras la primera prueba
Después del primer recorrido, vacía el depósito de polvo y mira qué ha recogido: si sale sobre todo pelo y polvo fino, la succión funciona con normalidad; si el depósito apenas tiene contenido pese a limpiar una zona con suciedad visible, revisa que el filtro esté bien colocado y que el conducto entre el cepillo y el depósito no esté obstruido. Lava el filtro solo si el fabricante indica que es lavable, y sécalo del todo antes de volver a montarlo, porque un filtro húmedo dentro del robot puede dañar el motor de succión. Aprovecha este momento para retirar los pelos enredados en el cepillo central con unas tijeras pequeñas, pasando la hoja por el eje sin forzar las cerdas.
Qué hacer si algo falla en la revisión
Un robot que no carga, que no detecta obstáculos o que la batería dura muy poco desde el primer uso no es una decepción menor: son señales claras de que algo no está bien, y conviene reclamarlo cuanto antes en vez de darle varios días de margen. Si el robot procede de una de nuestras cajas, haz una foto del fallo dentro de las 48 horas siguientes a la entrega y lo reponemos; con el seguro de artículos defectuosos, de 9 € por pedido, tienes 30 días desde la entrega para el mismo aviso. Puedes repasar el resto del contenido de la caja con el mismo orden general en la guía sobre cómo revisar una caja de devoluciones el primer día. Si dudas si merece la pena un robot aspirador barato antes incluso de comprarlo, lo repasamos con más detalle en robot aspirador barato: ¿merece la pena?, y si la caja completa no te convence, hay 14 días naturales para devolverla entera con el transporte de vuelta a nuestro cargo, según se explica en garantía y devoluciones.
