Devolución, excedente y liquidación son tres orígenes distintos de un lote, y las diferencias afectan al estado de los artículos, a la variedad, al precio por unidad y al riesgo. Una devolución la ha tenido un cliente en casa. Un excedente es stock nuevo que nadie compró. Una liquidación es stock que alguien necesita convertir en dinero rápido.
Qué es cada cosa: devolución, excedente y liquidación
Devolución. Es un artículo que alguien compró, recibió y devolvió. Los motivos son los de siempre: no era lo que esperaba, no encaja, se lo regalaron por duplicado o llegó con un fallo. Las tiendas online acumulan grandes cantidades de devoluciones y no las reponen una a una en su catálogo: las agrupan en palés y las venden a mayoristas de liquidación. Por eso llegan con estado mixto y casi siempre con un artículo de cada.
Excedente. También se llama «overstock» o sobrante. Es stock nuevo, precintado, que no llegó a venderse: una producción que se quedó larga, un fin de temporada, un cambio de modelo o un pedido que un cliente grande canceló. Suele venir en cantidad, con decenas o cientos de unidades del mismo producto.
Liquidación. Aquí está la confusión más habitual. La liquidación no describe el origen, sino la situación: alguien tiene que deshacerse de stock deprisa. Puede ser una tienda que cierra, una marca que cambia de distribuidor, un almacén saturado o una empresa en concurso. Dentro de una liquidación puede haber devoluciones, excedentes, muestras de feria, artículos con el embalaje dañado y fines de serie, todo junto.
Tabla: las diferencias de un vistazo
| Devolución | Excedente | Liquidación | |
|---|---|---|---|
| Origen | Cliente que devolvió | Stock nuevo sin vender | Stock que hay que sacar ya |
| Estado | Mixto, mayoría abierto | Nuevo precintado | Depende del lote |
| Variedad | Alta, un artículo de cada | Baja, muchas unidades iguales | Variable |
| Precio frente al PVP | El más bajo | Intermedio | Variable |
| Qué revisar | Probar cada unidad | Que el modelo tenga salida | Qué mezcla lleva |
Devoluciones: mucha variedad y estado mixto
En un lote de devoluciones cada unidad es distinta. Unos auriculares precintados que el comprador ni abrió, un altavoz abierto y probado cinco minutos, una freidora de aire sin su caja original. Por eso hay que probar artículo por artículo, y por eso el precio por unidad es el más bajo de los tres orígenes.
A cambio, tienes dos ventajas para revender. La primera es que no dependes de un solo producto: si un modelo no se vende, tienes otros veinte. La segunda es que el mercado de segunda mano está lleno de compradores que buscan un artículo concreto, y con variedad te cruzas con más de ellos.
Lo que marca la diferencia entre un lote de devoluciones bueno y uno malo es si alguien lo ha revisado antes y si viene con un listado. Sin listado, compras a ciegas. En la guía sobre grados A, B y C en devoluciones explicamos cómo se describe ese estado y por qué las letras no bastan.
Excedentes: nuevo, pero repetido
Un excedente tiene el atractivo de lo precintado. No hay que probar nada y las fotos para vender son fáciles. El problema es la repetición. Si compras doscientos organizadores de cocina iguales y los vendes uno a uno por internet, compites contigo mismo: cada anuncio tuyo baja el precio del anterior.
El excedente funciona mejor en tienda física, en mercadillos o para quien ya tiene un canal con volumen. También hay que preguntarse por qué no se vendió: a veces es un modelo que se quedó viejo o un producto de temporada que llega fuera de temporada. El precio por unidad es más alto que en devoluciones, porque el estado es nuevo, y el margen depende de que el producto siga teniendo salida.
Liquidaciones: pregunta qué hay dentro
Cuando alguien te ofrece «una liquidación», la palabra no te dice nada sobre el estado. Es un cajón donde cabe de todo. Antes de pagar, pide que te concreten tres cosas:
- Qué proporción hay de devoluciones, excedente y otros orígenes.
- Si los artículos están probados o solo contados.
- Si hay un listado con cada unidad y su valor de referencia.
Con las búsquedas de «liquidación de Amazon» pasa algo parecido. Amazon no vende palés de devoluciones al público: esos lotes salen en grandes volúmenes a mayoristas de liquidación, y de ahí a tiendas independientes que los revisan y los reparten en cajas o palés más pequeños. En la página sobre liquidaciones de Amazon explicamos ese recorrido con más detalle, y en la guía sobre de dónde salen las devoluciones seguimos un paquete devuelto desde el buzón hasta el palé.
Cuál te conviene según lo que quieras hacer
- Revender unidad a unidad por internet: devoluciones probadas y con listado. La variedad es tu aliada y el precio bajo te da margen.
- Tienda física, bazar o mercadillo: te sirve tanto un excedente como un palé de devoluciones con manifiesto. Lo que necesitas es volumen y rotación.
- Uso propio, regalos o equipar una casa: una caja pequeña de devoluciones probadas. Pagas poco y todo funciona.
- Reparar o vender piezas: una liquidación donde te digan por escrito qué parte tiene fallos y cuáles son.
Si lo que buscas es un artículo identificado y no un lote, la comparación útil es otra: la tienes en la guía sobre comprar una caja de devoluciones o ir a Amazon Segunda Mano.
De qué tipo son nuestras cajas y nuestro palé
Todo lo que vendemos son devoluciones. Compramos lotes a mayoristas de liquidación, los abrimos en el almacén de Ulldecona, probamos cada artículo y formamos cajas por categoría con un valor mínimo asegurado. Dentro de cada caja va un albarán con los artículos y su PVP en Amazon, y en cada ficha hay un PDF con los tipos de artículo y marcas habituales.
Para revender, los dos formatos que más se piden son estos:
- La Caja Top electrónica y hogar: 195 €, hasta 60 artículos y 900 € de valor mínimo asegurado. Mezcla electrónica, pequeño electrodoméstico y hogar, y está pensada para quien vende en varios canales.
- El palé profesional: 389,95 €, hasta 150 artículos y 2.100 € de valor mínimo asegurado, con manifiesto completo. Solo se paga por adelantado y el transporte va incluido en la Península.
Tres preguntas que resuelven casi todo
Da igual a quién le compres. Antes de pagar un lote, pregunta el origen (devolución, excedente o mezcla), el estado (probado o no) y si hay listado con cada unidad. Quien tenga las tres respuestas te está vendiendo algo que conoce. Quien no, te está vendiendo una palabra.