Probar auriculares de segunda mano, cargadores y altavoces que vienen de devoluciones lleva entre dos y cinco minutos por artículo si sigues un orden: mirar, conectar, escuchar y medir. Todo lo que entra en nuestras cajas de electrónica se prueba antes, pero quien va a revender tiene que repetir la prueba, porque es quien responde ante su comprador.
Antes de empezar: lo que necesitas en la mesa
Una revisión seria no necesita laboratorio. Con esto cubres casi todos los casos:
- Un móvil con Bluetooth y una canción que conozcas bien, con graves y voces.
- Un ordenador o una tableta con puerto USB, para probar cables y periféricos.
- Un cargador que sepas que funciona, como referencia.
- Un medidor USB de tensión e intensidad. Cuesta poco, se compra en cualquier tienda de electrónica y es opcional, pero ahorra dudas.
- Un paño, alcohol isopropílico y bastoncillos para limpiar.
- El albarán de la caja al lado, para ir marcando lo probado.
Trabaja por lotes: primero todos los cables, luego todos los cargadores, después los auriculares y por último los altavoces. Cambiar de tipo de artículo cada vez es lo que hace que la revisión se alargue.
Cómo probar auriculares
Primero, inspección a ojo. Busca puntas de silicona sucias o que falten, rejillas obstruidas, almohadillas despegadas, bisagras flojas en los de diadema y, en el estuche de carga, pines limpios y tapa que cierra.
Segundo, carga. En los inalámbricos, mete los auriculares en el estuche y comprueba que los dos se cargan (luz o indicador en la aplicación). Un estuche que no carga uno de los dos lados es un fallo frecuente en devoluciones de este tipo.
Tercero, emparejamiento. Si no aparecen en la lista de Bluetooth, restablécelos de fábrica: casi todos los modelos lo hacen manteniendo pulsado un botón del estuche o de los auriculares durante unos segundos, y el manual, que suele estar en la web del fabricante, lo indica.
Cuarto, sonido. Reproduce tu canción de referencia y comprueba que suenan los dos lados a igual volumen, que no hay chasquidos ni distorsión con los graves, que los controles táctiles o los botones responden, que el micrófono funciona en una llamada corta y que la cancelación de ruido, si la tienen, se activa y se nota.
Quinto, alcance. Deja el móvil en la mesa y aléjate unos metros con alguna pared por medio. Cortes a poca distancia indican antena o batería en mal estado.
En auriculares de cable, además, mueve el cable cerca del conector mientras suena: si se corta un lado al moverlo, el cable está dañado.
Cómo probar cargadores y cables
Con cargadores conviene ser más estricto que con nada, porque van enchufados a la pared en casa de otra persona.
- Etiqueta: tiene que ser legible, con el fabricante, la tensión y la intensidad de salida y las marcas de conformidad. Sin etiqueta o con una borrosa, no lo vendas.
- Carcasa: sin grietas, sin clavijas dobladas, sin holgura. Huélelo; un olor a plástico quemado es motivo de descarte inmediato.
- Prueba real: conecta un móvil y déjalo cargar un cuarto de hora. El cargador puede estar templado, no tan caliente que no se pueda sujetar.
- Con medidor USB: comprueba que la tensión es la que dice la etiqueta y que la intensidad es coherente con el móvil conectado. Si el móvil admite carga rápida y el cargador la anuncia, el medidor tiene que reflejar el salto.
Los cables se prueban conectados a un cargador conocido y a un móvil: que carguen, que transfieran datos (si son de datos, copia un archivo al ordenador) y que no se corten al doblarlos cerca de los conectores. Un cable con la funda abierta va al punto limpio, no al anuncio.
Cómo probar baterías externas
Cárgala del todo con el cargador de referencia y apunta de forma aproximada cuánto ha tardado. Luego conecta un móvil con la batería baja y comprueba que carga a un ritmo normal y que, si tiene varios puertos, funcionan todos. Para saber cuánta capacidad real conserva, cuenta cuántas cargas completas de móvil da antes de agotarse; es menos preciso que un medidor, pero es lo que tu comprador va a notar.
Descarte sin discusión: carcasa abombada, calor anormal en carga o descarga, indicador de nivel que no responde. Una batería hinchada no se vende ni se regala.
Cómo probar altavoces Bluetooth
Carga completa, emparejamiento y canción de referencia. Sube el volumen al máximo unos segundos y escucha si el altavoz distorsiona, vibra por dentro o se apaga. Prueba todos los botones, la entrada auxiliar si la tiene y, si es resistente al agua, comprueba que la tapa de goma de los puertos cierra bien (no hace falta mojarlo). En altavoces con batería vale lo mismo que en las baterías externas: sin calor raro y sin hinchazón.
Síntoma, causa probable y qué hacer
| Síntoma | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Un auricular no carga en el estuche | Pines sucios o auricular mal asentado | Limpiar los pines con alcohol; si sigue, descartar |
| Cortes de sonido a poca distancia | Batería baja o antena dañada | Cargar y repetir; si sigue, vender indicándolo o descartar |
| Cargador templado tras un cuarto de hora | Normal | Nada |
| Cargador caliente u olor a quemado | Fallo interno | Descartar |
| Cable que carga solo en una posición | Conector dañado | Descartar |
| Batería externa hinchada | Celda dañada | Descartar en el punto limpio |
| Altavoz que distorsiona a volumen medio | Membrana o amplificador dañados | Descartar o vender como pieza |
Limpieza y presentación antes de vender
Almohadillas y puntas de silicona se limpian con alcohol o se cambian; hay repuestos universales baratos. Las rejillas se limpian en seco con un cepillo suave. Los estuches, por dentro, con un bastoncillo. Fotografía cada artículo limpio, con sus accesorios y, si la caja original viene, con ella al lado; si no viene, dilo en el anuncio. En la guía sobre revender en Wallapop lo que sale de una caja hay precios de partida por categoría.
Qué hacer con lo que no pasa la prueba
Todo lo que entra en la caja de electrónica de devoluciones y en la caja de electrónica XL se ha probado antes en el almacén, pero un artículo puede sufrir en el transporte o tener un defecto que aparece con el uso. Si algo llega roto o no funciona, manda una foto en las 48 horas siguientes a la entrega y lo reponemos. Con el seguro de artículos defectuosos, que cuesta 9 € por pedido y va marcado por defecto en la compra, tienes 30 días para avisar de cualquier artículo que no funcione, y se repone o se abona su PVP de referencia.
Por eso conviene probarlo todo el primer día y no dejar la mitad de la caja para la semana siguiente. La checklist para revisar la caja el primer día sirve de guion, y si algo falla, la guía sobre qué hacer si un artículo no funciona explica el paso a paso. Lo que descartes por seguridad (baterías hinchadas, cargadores dañados) va al punto limpio, no a la basura común.