Hay tantas devoluciones en el comercio online porque comprar sin ver ni tocar el artículo multiplica las posibilidades de que algo no coincida con lo esperado, y porque la mayoría de tiendas permiten devolver sin dar explicaciones durante un plazo razonable. Eso genera un volumen constante de artículos que vuelven, y una parte de ese volumen es lo que, después de revisarse, acaba en lotes de liquidación y en cajas como las nuestras.
La causa principal: comprar sin probar antes
En una tienda física se toca la prenda, se prueba el aparato en la mano o se ve el color real antes de pagar. En una compra online falta ese paso, y la decisión se toma con fotos, una descripción y unas medidas en pantalla. Cuando el artículo llega, la comparación es inevitable: puede que la talla no sea la que se esperaba, que el color se vea distinto en persona o que unos auriculares no se ajusten bien al oído. Ninguna de estas cosas es un defecto de fábrica, pero todas dan derecho a devolver.
El derecho de desistimiento hace que devolver sea fácil
En la Unión Europea existe el derecho a devolver una compra a distancia en un plazo de 14 días naturales sin dar ningún motivo. Esa facilidad es buena para quien compra, porque quita el miedo a equivocarse, pero también explica parte del volumen: si devolver cuesta poco (a veces nada) y no hace falta justificar nada, más gente lo hace, aunque el artículo esté perfectamente bien. En nuestra tienda aplicamos ese mismo derecho a la caja entera, y lo explicamos en la guía sobre el derecho de desistimiento en 14 días.
Otras causas que suman volumen
Además de la falta de contacto físico con el producto, hay varios factores que empujan el número de devoluciones hacia arriba:
- Compra por impulso en ofertas y campañas, donde se decide rápido y luego se reconsidera.
- Compra de varias tallas o variantes del mismo artículo a la vez, con la intención de devolver las que no sirvan.
- Regalos duplicados o que no encajan con la persona que los recibe.
- Descripciones o fotos que generan una expectativa distinta a la realidad, sobre todo en características técnicas.
- Errores de pedido, como comprar dos veces por error o elegir el modelo equivocado.
Ninguno de estos motivos implica que el artículo esté roto. Es una diferencia importante, porque cambia lo que se puede esperar de un lote de devoluciones: la mayoría de lo que contiene funciona, y solo una parte se aparta por avería real.
Qué pasa con todo lo que se devuelve
Cuando una tienda recibe una devolución, no la vuelve a poner en el mismo sitio del catálogo sin más. Primero se revisa. Si el artículo está en su embalaje original y sin usar, puede volver a venderse como nuevo. Si se ha abierto o probado, entra en otra categoría, y si tiene un problema real, se aparta. Gestionar esa revisión, uno a uno, para todo lo que entra por devoluciones, tiene un coste, y es más eficiente para muchas empresas vender el conjunto por lotes a mayoristas de liquidación que revisarlo todo puertas afuera.
De ahí nace el circuito que explica de dónde sale lo que compramos nosotros: plataforma, liquidador, mayorista y, al final, una tienda como la nuestra que vuelve a revisar cada artículo antes de meterlo en una caja. El recorrido completo está en la guía sobre de dónde salen las devoluciones de Amazon.
Devolución, excedente y avería: no es lo mismo volumen
El volumen de devoluciones no es el único origen del material que se liquida. Conviene distinguir tres cosas que se mezclan en los anuncios:
| Origen | Qué es | Motivo habitual |
|---|---|---|
| Devolución | Artículo que ya tuvo un comprador y volvió | Cambio de opinión, talla, expectativa |
| Excedente | Stock que nunca se vendió | Fin de campaña, exceso de pedido al fabricante |
| Avería | Artículo que no funciona | Fallo real, uso o transporte |
Solo la devolución y el excedente entran en nuestras cajas, después de pasar la revisión. La avería real se aparta siempre, tal como explicamos en la guía sobre qué hacemos con lo que no pasa la prueba. La diferencia entre estos tres orígenes está desarrollada con más detalle en devolución, excedente y liquidación.
Las campañas fuertes multiplican el volumen durante semanas
Después de una campaña con mucha venta, como el Black Friday de finales de noviembre o la temporada de Navidad, el número de devoluciones sube en las semanas siguientes, simplemente porque también ha subido el número de compras. No es que la gente compre peor en esas fechas: es que hay muchas más unidades en circulación y, con ellas, muchas más devoluciones en términos absolutos. Los mayoristas de liquidación notan ese efecto con cierto retraso, porque primero pasa por la tienda de origen y después se forma el lote que compramos nosotros.
Ese desfase es la razón por la que, en enero y en las semanas posteriores a las grandes campañas, suele haber más variedad de electrónica en los lotes que revisamos. No es un patrón que podamos prometer para una fecha exacta, pero sí explica por qué algunas épocas del año traen cajas con más variedad que otras.
Por qué esto importa si vas a comprar una caja
Entender por qué hay tantas devoluciones ayuda a leer mejor lo que compras. No es un cajón de artículos rotos: es, sobre todo, un cajón de artículos que a otra persona no le convencieron por un motivo que no tiene que ver con su funcionamiento. Por eso cada caja lleva un albarán con lo que hay dentro y su PVP de Amazon, y por eso revisamos cada artículo antes de que entre en una caja.
Si quieres ver cómo se traduce esto en las siete cajas que vendemos, puedes mirar la caja variada de 49 € o el resto del catálogo en cajas sorpresa de Amazon.
